La lactancia constituye un reto para la mujer, alimentación que en nuestro país ha vuelto a ser la hegemónica en las primeras etapas de la vida desde hace unas décadas, tras la importancia social que se le dio a la alimentación artificial y al menosprecio de la lactancia natural. Hoy está socialmente aceptada.
Aunque en nuestro país, durante las tres primeras semanas posparto se produce un aumento del porcentaje de abandonos, son varias las razones que impiden el éxito de la lactancia materna, pero es importante conocer que en ‘España el 64,8% de los recién nacidos son amamantados durante el primer mes de vida, a los 6 meses las cifras descienden al 24,8% y a los 12 meses tan sólo un 7,2% continúa con lactancia materna’.
Esto nos impulsa a creer que algo debe cambiar, por parte de la sociedad, de la legislación y de la sanidad. Las mujeres dejan de lactar principalmente por la falta de leche y la incompatibilidad con su actividad laboral.

La lactancia es una etapa que va desde el nacimiento hasta el primer año de vida y que podemos dividir en dos fases, en la primera el bebé se alimenta exclusivamente de leche materna e iría hasta los 4-5 meses iniciales, en la segunda se van introduciendo otros alimentos en la dieta del niño, gracias a la madurez digestiva y renal de este.
La lactancia materna reúne unas características a tener en cuenta: se adapta a las necesidades del niño, se toma a la temperatura adecuada, siempre está disponible, alimento idóneo hasta los 6 meses de vida, estéril y favorece el vínculo madre-hijo. Además de otra serie de ventajas:
- Es una de las fuentes más importantes de bacterias para la colonización intestinal, probióticos.
- Favorece el desarrollo correcto de los maxilares del bebé.
- Mejor digestión y absorción de nutrientes.
- Reduce la incidencia de enfermedades respiratorias, cólicos del lactante y vómitos, alergias, eccemas y el desarrollo a largo plazo de otra serie de enfermedades como son: obesidad, diabetes mellitus, enfermedad de Crohn o cardiopatías.
Esta pasa por diversos estadios madurativos: calostro, leche de transición y la leche madura o definitiva. Sus características son:
- El calostro tiene gran cantidad de inmunoglobulinas y lactoferrina y mayor porcentaje de lactosa, grasa y vitaminas hidrosolubles que la leche madura. El calostro suministra defensas inmunitarias que actúan como mecanismo de defensa ante agresiones externas. Se produce durante los primeros 4 a 6 días.
- La leche de transición va aumentando progresivamente el valor calórico total de la leche junto a la lactosa y grasa, se produce desde el 7 al 15 día posparto.
- Respecto a la leche madura, decir que esta varía en su composición entre mujeres, y en la misma mujer entre tetadas, y en las distintas etapas de la lactancia.
La producción de leche se establece por las glándulas mamarias y por la regulación endocrina. Al final del embarazo la disminución de la progesterona y el incremento de la prolactina favorecen la producción de leche, que aparece a las 30-40 horas posparto. Posteriormente y gracias a la continuidad de las tomas, cuanto más se vacían las mamas más leche se produce. La oxitocina favorece la eyección de la leche.
La energía que confiere la lactancia materna se usará en un 50-60% para las funciones metabólicas de órganos y sistemas, un 10-15% para el movimiento, actividad, digestión, absorción y eliminación, y un 20-25% para el crecimiento. Aporta 0,67 Kcal/ml, de tal forma que 750 ml de leche materna aporta entre 480-500 Kcal.
Respecto a las técnicas, se sabe que una adecuada posición a la hora de lactar junto a un buen agarre son los aspectos esenciales de una lactancia adecuada. Esto se ve favorecido cuando se coloca al pecho al bebé inmediatamente después de nacer. ‘Una técnica correcta evita la aparición de grietas en el pezón y permite un buen vaciamiento del pecho, favoreciendo la producción adecuada de leche y el mantenimiento de la lactancia’ (Manual de Lactancia Materna, de la teoría a la práctica. Asociación Española de Pediatría. Ed. Panamericana).
